Hola a todos y bienvenidos una vez más. Aquí me encuentro de nuevo para traeros las últimas noticias musicales. En esta ocasión vengo para presentaros a un gran artista: ¡Manuel Carrasco! Y bueno, ¡comencemos!
Más de 130.000 personas estuvieron las noches de viernes y sábado presenciando el broche final de la residencia en el Estadio la Cartuja de Manuel Carrasco, definitivamente el rey de la música en directo española de este siglo. Cerrando un círculo que se inició el 12 de junio de 2006, cuando actuó por primera vez en el recinto a media capacidad, Manuel ha conseguido una década después triplicar la apuesta y conseguir que gente de toda España y algunos países extranjeros viajen a Sevilla para presenciar la que sin duda es la producción técnica más ambiciosa de un artista español de los últimos tiempos: su banda habitual de una docena de músicos y la Orquesta Sinfonía, formada por 32 instrumentos, le acompañaron sobre un escenario gigantesco, con más de 60 metros de pasarela y otros 50 en los extremos, además de fuegos, 948 metros cuadrados de pantalla 4K y 1180 focos sobre toda la estructura. Más de 1000 personas han trabajado para convertir esta fantasía de casi ciencia ficción en realidad. Todo esto para envolver y elevar lo que sin duda es el mayor logro de estas dos noches: elevar la voz en estado de gracia y la emoción de Manuel Carrasco y sus invitados a la máxima potencia.
"Corazón salvaje" el viernes y "Pueblo salvaje" el sábado (un disco en dos partes cuyo cierre se publicó el pasado 29 de mayo) celebraban tres discos que marcaron la carrera artística de Manuel. Casi tres horas por noche donde, aunque el protagonismo lo tuvieran las canciones del disco en cuestión, se repetían el éxtasis del público en canciones que nunca pueden faltar, como "Hay que vivir el momento", "Qué bonito es querer", "Amor planetario" o "Hasta por la mañana". Pero las sorpresas específicas de cada disco marcaron los puntos de inflexión en La Cartuja. El viernes, con el emblemático lanzamiento de arco que Manuel llevaba a cabo para abrir cada show del disco "Corazón y flecha", fueron sonando algunas de las canciones más importantes de aquel disco hasta que Raule, Antoñito Molina y Astola fueron apareciendo para finalmente culminar los cuatro uno de sus temas más conocidos, "Uno x Uno". Tras un primer interludio protagonizado por un juego de drones en el cielo formando figuras, la parte sinfónica (muy presente en este disco) estuvo presente con "Ya no" y "No dejes de soñar", que iluminó todo el estadio gracias a los móviles de los espectadores y sobre todo la voz de Amaral, que le acompañó para interpretar este himno.
A continuación vinieron algunos de sus temas más clásicos, como "Déjama ser", "Tengo el poder" o "Qué bonito es querer" junto a un set de guitarra en solitario, hasta que apareció la gran sorpresa de la noche: para interpretar "La reina del baile", el estadio casi se cae abajo ante la aparición de David Bisbal, donde la energía de ambos artistas sobre el escenario casi lo desborda todo. A partir de ahí, nada podía decaer: "Yo quiero vivir", "Tan solo tu" y "Hasta por la mañana" sirvieron para despedir el tercer concierto cara a la guinda final del sábado.
Porque el sábado no era un día cualquiera: Manuel aprovecharía el broche final para llevar al escenario por primera vez las canciones del último disco, "Pueblo salvaje I", publicado el pasado 29 de mayo. Poco después de las 22.00 horas, los primeros compases de "Oh si pudiera" fueron el punto de partida para ir entrelazando temas de este disco con el lanzado hace un año "Pueblo salvaje II" (si, el orden de los factores no altera el producto), de modo que toda la primera parte del show fueron sonando temas tan conocidos como "Tengo el poder", "Buchito", "Sueños perdidos" o "Gente corriente", que interpreta en su último disco junto a Juanes.
Tras un interludio protagonizado por un juego de drones que fueron dibujando distintas figuras en el cielo de Sevilla, la Orquesta Sinfonía de Sevilla formada por 32 músicos pusieron la nota sinfónica del espectáculo, protagonizadas por "Ya no" y sobre todo "No dejes de soñar", un auténtico himno que el público casi impide interpretar al artista sobre el escenario, embargado por la emoción.
En la tercera parte del show sonaron algunos clásicos que, a pesar de que los cuatro conciertos han estado protagonizados por cada uno de los discos, no podían faltar en ninguno de los shows: "Amor planetario", "Hay que vivir el momento", "Yo quiero vivir"…
En cada uno de los shows los invitados han marcado un punto de inflexión en el espectáculo. Si en las noches anteriores aparecieron por sorpresa desde Amaral a David Bisbal, Pastora Soler o Vanesa Martin, la noche del cierre el repertorio se puso más flamenco que nunca con la presencia de Arcángel, con quien interpretó "Espera un momento" o lo que fue el golpe de efecto que nadie esperaba: la interpretación de una de las sevillanas más famosas de la historia, "Cántame", junto a la artista que la interpreta, María del Monte. El contrapunto, la interpretación de uno de los nuevos temas, "Bailando con lobos", con uno de los reyes de la música indie, Sexy Zebras.
Si algo tuvieron en común los cuatro conciertos de la residencia en el Estadio La Cartuja de Sevilla fue el broche final: "Tan sólo tu", "Qué bonito es querer" y "A la sombra de una higuera". Asi terminaron casi tres horas de espectáculo
Da igual el dia que sea, Manuel Carrasco siempre lo da todo porque no sabe hacerlo de otra manera. Que así sea.
Os dejo por aquí el videoclip de "Bailando con lobos". ¡No os lo perdáis!
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