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jueves, 29 de octubre de 2026

"Profeta por Sorpresa", el nuevo EP de Manuel Leunam

  Hola a todos y bienvenidos una vez más. Aquí me encuentro de nuevo para traeros las últimas noticias musicales. En esta ocasión vengo para presentaros a un gran artista: ¡Manuel Leunam! Y bueno, ¡comencemos!  

  "Y cuando menos te lo esperas, llega un coche y te atropella". Así empieza el cuarto tema del nuevo EP de Manuel Leunam, que ha decidido que, si hubiera un Dios, este viajaría en un turismo. El trabajo se llama "Profeta por Sorpresa" y funciona como aquella película en la que a Anne Hathaway le comunica una señora con collar de perlas que es heredera al trono de un país que no sabía que existía. Aquí, también alguien aleatorio se te presenta, te informa de que has sido elegido y a partir de ahí la vida deja de ser tuya. El que viene a ver al protagonista de este EP, en este caso, es Dios. Pero no el Dios que todos conocemos. O sí, porque eso es muy relativo. 

  Leunam había escrito una letra sobre la experiencia de morir en un accidente y las imágenes que se vienen a la cabeza cuando eso sucede (se supone). Tiempo después, otra sobre el Dios de una religión ficticia que señala a un hombre cualquiera para nombrarlo su nuevo mártir. Al recordar la primera ató las dos: «me di cuenta al instante de que aquel dios podría haber orquestado aquel accidente para llevarse a ese pobre hombre a su reino divino». Pensó en publicarlas juntas y se le fue de las manos: «la historia me divertía tanto que quise extenderla». Escribió lo que faltaba en medio, añadió un prólogo y le salió un evangelio 2.0 en cinco canciones.

  Así, el EP del granadino es un cuento cantado, una narración de realismo mágico en varios actos que presenta al culpable antes del crimen, que es el método del cronista y no el del novelista: primero el responsable, después los hechos. Tras el "Prólogo" viene "Terreno sin asfaltar", el adelanto, donde el protagonista anda «enzarzado en una serie de pensamientos existenciales sin profundizar» (la manera fina de decir que le da vueltas a la vida mientras hace otra cosa) y empieza a notar que algo tira de él. Hay una chica y la sospecha, acertada, de que asomarse ahí se va a llevar por delante la relación: "puede que no vuelva a verte como te vi la última vez, no sé qué hicieron con mi mente". Entonces entra "Tu señor", tétrica y con aire medieval, en la que se nos comunica que el profeta ha llegado demasiado lejos, que ya no hay vuelta atrás y que vaya olvidando sus planes. Leunam la montó mirando a Led Zeppelin, a «sus canciones innecesariamente largas» y a la crudeza de su sonido, y la elección tiene puntería: Zeppelin fue el grupo que le puso a la música popular su primer decorado esotérico, con un Jimmy Page que leía a Crowley desde los quince años y que en 1970 se compró su casa junto al lago Ness. Y solo después llega "Y cuando menos te lo esperas", el atropello, el martirio y la vida contemplativa a ese otro lado del mundo. El disco se cierra con "La cerilla", el profeta ya instalado enfrente y reflexionando, dice Manu, «a modo de Cristo en la cruz». La canción se parte en dos por dentro, solo en lo sonoro, y ahí asoman Pale Saints y los The Cure de los discos largos, con sus muros de teclado y la voz metida dentro del tejido en lugar de encima. 

  Leunam encadena acordes de jazz que apuntan siempre al siguiente y aplazan el reposo, de modo que el oyente pasa el disco entero esperando una resolución que se hace de rogar, que es exactamente lo que el dios hace con el protagonista. Lo monta con medios caseros: armonía de conservatorio ejecutada en una habitación. «Lo produje prácticamente todo yo en mi casa a excepción de las baterías», explica, y ahí está la novedad, porque por primera vez hay un ser humano golpeando parches en un disco suyo. Buscaba «un sonido más clásico al estilo del rock independiente de los 90». Encima trabajan las guitarras, las capas de teclado y el piano, en «una atmósfera un poco más solemne, seria y un poco oscura, aunque las letras siempre guardan algunos toques muy irónicos y un poco cómicos».

  Manuel Leunam ha cantado a las autoescuelas, a los gimnasios y al Museo de Cera de Madrid, y a todas esas cosas que parecen insignificantes en la rutina hasta que uno se para a pensar en ellas. Hasta ahora el amor y el sexo figuraban en su repertorio a la altura del mobiliario: su realidad funciona diferente, sus historias podrían ser la premisa de cualquier novela larga. Es el historiador del bedroom pop, y esta vez, como la realidad no tenía ningún mártir a mano, se ha fabricado uno. Scheherezade contaba mil y una noches para aplazar su ejecución; Leunam es igualmente un cuentacuentos que aplica su método a la de otro: retrasa el asesinato hasta la cuarta canción como quien alarga la sobremesa contando batallitas para que nadie se levante. Al acabar, el protagonista ya está del otro lado y a nosotros nos queda lo de siempre: un hombre corriente, un final desproporcionado y una moraleja de dudosa utilidad.

  Espero que os guste y que con todo esto podáis estar al tanto de todo lo relacionado con la carrera de Manuel Leunam. No olvidéis seguirlos en sus redes sociales (X, Facebook, Instagram, YouTube, Spotify) y página web para saber todo sobre él. No olvidéis compartir el post para que así llegue a más gente y sígueme en mis redes sociales (X, Facebook, Instagram, YouTube, GoodReads) para ver cuando traigo un nuevo post.

jueves, 24 de septiembre de 2026

"Terreno sin asfaltar", el nuevo single de Manuel Leunam

  Hola a todos y bienvenidos una vez más. Aquí me encuentro de nuevo para traeros las últimas noticias musicales. En esta ocasión vengo para presentaros a un gran artista: ¡Manuel Leunam! Y bueno, ¡comencemos!  

  Durante más de tres siglos, la crónica de sucesos española se cantó en las plazas. Un ciego reunía gente a gritos, cantaba en verso un crimen reciente y después vendía el papel donde estaba impresa la historia, que en el siglo XIX costaba lo que hoy serían cinco céntimos. Se conservan pliegos de crímenes fechados en 1587 y el oficio duró hasta los años treinta del siglo pasado, cuando lo desplazó la venta de lotería. El repertorio eran asesinatos, naufragios, milagros y martirios. De ahí desciende una estirpe de cantautores que tratan la canción como soporte para contar algo que ocurrió y despachan el sentimiento propio en dos versos. A Manuel Leunam no le importa demasiado el amor y mucho menos el sexo. En lugar de eso, ha cantado a aquellas cosas que uno encuentra por la calle y nunca consideraría inspiradoras: tiene canciones dedicadas a las autoescuelas, a los gimnasios, a un cachorro que alguien pisa por accidente o al Museo de Cera de Madrid. Comparte oficio con Marcelo Criminal, Nacho Umbert o Rafael Berrio, como si tuviera el don de despojarse del individualismo de la carne y el placer para dedicar su oficio a ser un cronista de la realidad en tercera persona. Es el historiador del bedroom pop.  

  "Profeta por Sorpresa" es su nuevo trabajo y parte de una premisa entre La Mesías y Rosalía, pero con un poco más de sorna: un EP en clave de rock alternativo sobre alguien que sale a buscar el sentido de la vida y termina convertido, sin poder remediarlo, en mártir y profeta de un culto misterioso. "Terreno sin asfaltar" es su primer adelanto y sucede antes de que suceda nada en la historia. El protagonista anda «enzarzado en una serie de pensamientos existenciales sin profundizar» cuando empieza a notar que algo tira de él, una fuerza etérea que promete respuestas. Hay también una chica y la sospecha (acertada) de que asomarse ahí se va a llevar por delante la relación. "Puede que no vuelva a verte como te vi la última vez, no sé qué hicieron con mi mente" canta en su estribillo. Leunam se pone aquí en primera persona, dice, en la piel del protagonista «antes de ser llamado, o más bien matado, por el dios». El título hace el resto del trabajo: terreno sin asfaltar es el estado del hombre antes de la doctrina y el golpe que cambiará su vida por completo.

  Leunam encadena acordes de jazz que apuntan siempre al siguiente y retrasan el reposo, de manera que el oído se queda esperando un final que tarda en llegar. Aplicado a un disco sobre un hombre que aguarda una respuesta, el recurso es el propio argumento. Lo monta con medios caseros, que es la otra mitad del asunto: armonía de conservatorio ejecutada en una habitación. «Lo produje prácticamente todo yo en mi casa a excepción de las baterías», explica, y ahí está la novedad, porque por primera vez hay un ser humano golpeando parches en un disco suyo. Buscaba «un sonido más clásico al estilo del rock independiente de los 90». Encima trabajan las guitarras, las capas de teclado y el piano, en «una atmósfera un poco más solemne, seria y un poco oscura, aunque las letras siempre guardan algunos toques muy irónicos y un poco cómicos». 

  La encuesta ESTUDES del Ministerio de Sanidad, publicada en noviembre de 2025, registra entre los estudiantes de 14 a 18 años el menor número de borracheras desde el año 2000 y el consumo de cannabis más bajo de toda la serie. La sobriedad se ha convertido en una estética, con su ropa, su cara lavada y su nunca sobresalir por encima del resto. Con la fe, muy relacionada con el clean look o con el mismísimo Yung Beef desintoxicándose, ocurre algo parecido: los jóvenes españoles son el grupo de edad menos religioso del país y, a la vez, los que creen practican más que sus mayores. Una mayoría que se aleja y una minoría que se acerca con mucha intensidad. Sobre ese suelo canta Leunam la historia de un tipo corriente al que se lleva un dios, y la canta riéndose, con naturalidad y costumbrismo, como un cronista medieval que acude todas las mañanas a la plaza del pueblo a narrar el noticiario.

  Sobre Manuel Leunam

  Manuel Leunam nació en Granada en 1992 y trabaja en una granja, cosa que explica bastante bien la clase de canciones que escribe. Mientras el pop de dormitorio se dedicaba a la introspección, él salía a la calle a levantar acta de lo que veía: una autoescuela, un gimnasio, un cachorro al que alguien pisa sin querer, el Museo de Cera de Madrid. Lo hace de forma costumbrista y simpática: no le canta al amor; no hay nada explícito en su vocabulario. El resultado es un cancionero de sucesos menores en los que casi nunca nadie se fijaría. Si escuchas a Manuel Leunam, te aseguramos que serás mucho más consciente de la realidadque te rodea. En «Profeta por Sorpresa», su nuevo EP, le llega el turno a la religión.

  Espero que os guste y que con todo esto podáis estar al tanto de todo lo relacionado con la carrera de Manuel Leunam. No olvidéis seguirlos en sus redes sociales (X, Facebook, Instagram, YouTube, Spotify) y página web para saber todo sobre él. No olvidéis compartir el post para que así llegue a más gente y sígueme en mis redes sociales (X, Facebook, Instagram, YouTube, GoodReads) para ver cuando traigo un nuevo post.