miércoles, 6 de mayo de 2026

"Super Sweet", el nuevo disco de Fuji?

  Hola a todos y bienvenidos una vez más. Aquí me encuentro de nuevo para traeros las últimas noticias musicales. En esta ocasión vengo para presentaros a un gran artista: ¡Fuji?! Y bueno, ¡comencemos!  

  "Super Sweet" (2026), el segundo disco de Fuji?, suena a lo que pasa cuando dejas de intentar demostrar que tienes buen gusto y simplemente escuchas lo que te da la gana. Tras un debut como "Hanami", que todavía arrastraba esa timidez algo ansiosa del bedroom pop, este nuevo trabajo tan dulce como un terrón de azúcar: un artefacto de pop glaseado diseñado para disolverse rápido en el oído y quedarse ahí por pura impregnación. 

  El álbum se gestó en una escena que parece sacada de un anime. En la película "Suzume", la protagonista pedalea cuesta abajo en una carrera desesperada contra el tiempo; en "Susurros del corazón", Shizuku y Seiji suben una pendiente pronunciada montados en la misma bici; él pedalea hasta el agotamiento mientras ella se baja para empujar. En "Kiki, la aprendiz de bruja", ésta y Tombo son capaces de volar en una bicicleta con molinillo incorporado. El segundo álbum de Fuji? también se gestó en un momento de epifanía a pedales: el artista pasó mes y medio recorriendo Japón en solitario sobre dos ruedas, escuchando en bucle unas canciones propias de las que se había desencantado. "En ese viaje en bicicleta, me dio tiempo a meditar un montón, a escuchar todos los días esa música de la que estaba desencantado y a darle una vuelta. Volví a conectar con todo el proyecto", resume.

  Lo interesante de este retiro a dos ruedas es cómo subvierte la expectativa estética. Uno podría pensar que atravesar Japón confirmaría la tentación del city pop o reforzaría el deseo de producir un álbum apegado a la iconografía importada; pero ocurrió lo contrario. En el centro mismo de su fantasía estética, Fuji? entendió que esa iconografía se le había quedado pequeña. "Me di cuenta allí de que ese no era el camino. Quería algo más pop, más funk, más disco", resume. Esta renuncia al cliché no implica abandonar el diálogo con la cultura nipona, sino desplazarlo a un nivel más fértil: el de la melodía minuciosamente ensamblada y compleja (pero no incomprendida) que caracteriza al J-Pop contemporáneo. Así, Fuji? ha sustituido el ensamblaje digital por bajos grabados a mano y percusiones diseñadas desde cero, logrando que el álbum soporte la energía de un directo con banda. Aunque conserva ese aura camp que él mismo reivindica, la precariedad ya no es una estética total, sino una textura integrada en una arquitectura de high-gloss pop. Es un ecosistema donde el funk, el disco y el R&B "de tonos rosados" conviven sin que ninguna etiqueta logre imponerse.

  "Like!", por ejemplo, funciona como una suerte de manifiesto oblicuo del álbum. Sobre una estructura en 7/4, la canción logra algo muy poco frecuente: sonar inmediatamente accesible sin renunciar a un principio compositivo torcido. A la vez, funciona como una tesis sobre el deseo mediado por interfaces digitales. En otro registro, "Momiji" aparece como el núcleo más emotivo y, en cierto modo, más misterioso del proyecto. Ésta fue concebida antes del viaje a Japón y, sin embargo, terminó funcionando como una especie de profecía íntima del propio viaje. En ella, la relación entre música y paisaje se vuelve especialmente clara, pues asume algo de esa sensibilidad estacional y contemplativa que tantas veces recorre el pop nipón. 

  "Tu y yo", por su parte, representa el costado más físico, el momento en que la intuición club del proyecto se hace más explícita. Un cruce entre house-disco, boogie y una narrativa actual de trazo casi hip-hopero, con voluntad de romper ciertos estereotipos de clubbing y devolverle al baile un lugar central dentro del universo de Fuji?. Pero hay también en trabajo un gusto por los restos, por aquello que sobrevive a sus propias mutaciones. "Robotika", según ha contado el propio artista, arrastra una vida de cuatro años y conserva apenas un interludio que en su origen le parecía lo peor del tema, pero que hoy se ha convertido en lo único irrenunciable. 

  Ante todo, en sus letras aparece una atención constante a lo cotidiano, a esas pequeñas unidades de lenguaje y experiencia que normalmente no pasan el filtro de lo "importante". Expresiones que se repiten, bromas que circulan entre amigos, frases dichas casi sin pensar y que, sin embargo, acaban cargándose de sentido con el tiempo. En temas como "Top", aparece esa mención casi casual a sus amigos ("ya lo dijo Iuky, es una diva virtual") y el propio título del trabajo "nace de mi jerga con mis amigos, como una forma de decir que algo mola", explica Fuji?. A través de ese idiolecto, "Super Sweet" suena muy expansivo y muy personal a la vez, como si hubiese encontrado una fórmula para convertir la jerga de grupo y el chiste compartido en un lenguaje universal. 

  Así, "Super Sweet" no es un ejercicio de cosmopolitismo estético (la suma de referencias japonesas, madrileñas, discoides o funk) sino la digestión de todas ellas. Hay ironía, sí; hay color, sí; hay ganas de pasarlo bien. Pero debajo de ese acabado de caramelo permanece una disciplina nueva, una escucha más afinada, una idea mucho más precisa del concepto de canción. Un disco que entra como el azúcar: algo que se disuelve lentamente. El subidón llega justo después.

  Espero que os guste y que con todo esto podáis estar al tanto de todo lo relacionado con la carrera de Fuji?. No olvidéis seguirlos en sus redes sociales (X, Facebook, Instagram, YouTube, Spotify) y página web para saber todo sobre él. No olvidéis compartir el post para que así llegue a más gente y sígueme en mis redes sociales (X, FacebookInstagramYouTubeGoodReads) para ver cuando traigo un nuevo post.

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